




Domingo tranqui. Segundo domingo de mayo y yo con madre a 8000 kilómetros (¿serán 8mil? la verdad es que siempre digo esa cifra y no tengo idea de si la digo por alguna razón). Domingo de sentir el minicalorcito del sol de otoño en el balcón mientras miro a mi arbolito (arbolito mascota como diría Charal) quedarse sin hojas, de trabajar viendo la séptima temporada de Project Runway y de comer ponquecitos como si no hubiera mañana, celebrando el día de mi madre.
Obsérvese en las fotos: mi arbolito, mis frasquitos con colores que hoy me di cuenta de que tenían un cierto sentido, yo en foto para mi madre, una tienda de cupcakes donde todo es dulce menos la mujer que atiende y mi hermoso ponquecito de miel y frutos rojos (el de chocolate no duró lo suficiente para ser fotografiado...¡yummy!).
Felicidades a todas las madres... ¡especialmente a la mía! <3


