Tuesday, March 30, 2010

Monday, March 29, 2010

Rock 'N Roll Metro Map

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Considerando que es difícil que quepan tooooodas las bandas y que Death Cab For Cutie no creo que pertenezca a la línea Punk Rock, este mapita hecho por Alberto Antoniazzi está increíble :)

Cabe acotar aqui que además me siento infinitamente feliz de no saber NADA de la línea Emo.

God save Rock 'N Roll!

(Vía @olivialm)

Sunday, March 28, 2010

Big Venezuela

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Así se llama esta foto que el astronauta Soichi Noguchi twitteó hoy: Big Venezuela.

Llevo ya dos años fuera de ella, dos años tratando de entenderla así de lejos como en la foto. Tratando de asir la sabia perspectiva que supuestamente se adquiere cuando se sigue a la patria sin tener que padecerla. Dos años queriendo volver enseguida y alegrándome de no estar ahí, dos sentimientos que no siempre se alternan, sino que a veces se solapan y me vuelven loca. Venezuela grande y bonita, pero también seca, rota. Venezuela emigrada, saqueada, herida. Mi paisito, the one and only, que tanto quiero y recuerdo, aunque la foto me lo muestre tal y como lo dibujaba en segundo grado (excepto por las rayitas de la Zona en reclamación) hace rato que dejó de existir.

Linda Venezuela, te extraño.



(Sorry, nostalgia hits me specially hard on sundays).

Sunday, March 21, 2010

Primer día de otoño

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Hoy es 21 de marzo.
Hoy es el primer día del otoño y llueve.

Hoy un amigo querido cumple años.


Hoy se vence mi cuenta de Flickr.


Hoy son casi las 3 y no me he quitado la pijama
(pero al contrario de Shakira, pretendo bañarme en algún momento del día).


Hoy decidí revisar un libro de Oliverio Girondo que me regalaron dos amigos que hoy llegan a México D.F.


Hoy me dio por transcribir eso que leo:
16


A unos les gusta el alpinismo. A otros les entretiene el dominó. A mí me encanta la transmigración.

Mientras aquéllos se pasan la vida colgados de una soga o pegando puñetazos sobre una mesa, yo me lo paso transmigrando de un cuerpo a otro, yo no me canso nunca de transmigrar.
Desde el amanecer, me instalo en algún eucalipto a respirar la brisa de la mañana. Duermo una siesta mineral, dentro de la primera piedra que hallo en mi camino, y antes de anochecer ya estoy pensando la noche y las chimeneas con un espíritu de gato.
¡Qué delicia la de metamorfosearse en abejorro, la de sorber el polen de las rosas! ¡Qué voluptuosidad la de ser tierra, la de sentirse penetrado de tubérculos, de raíces, de una vida latente que nos fecunda... y nos hace cosquillas!

Para apreciar el jamón ¿no es indispensable ser chancho? Quien no logre transformarse en caballo ¿podrá saborear el gusto de los valles y darse cuenta de lo que significa “tirar el carro”?...
Poseer una virgen es muy distinto a experimentar las sensaciones de la virgen mientras la estamos poseyendo, y una cosa es mirar el mar desde la playa, otra contemplarlo con unos ojos de cangrejo.
Por eso a mí me gusta meterme en las vidas ajenas, vivir todas sus secreciones, todas sus esperanzas, sus buenos y sus malos humores.

Por eso a mí me gusta rumiar la pampa y el crepúsculo personificado en una vaca, sentir la gravitación y los ramajes con un cerebro de nuez o de castaña, arrodillarme en pleno campo, para cantarle con una voz de sapo a las estrellas.

¡Ah, el encanto de haber sido camello, zanahoria, manzana, y la satisfacción de comprender, a fondo, la pereza de los remansos.... y de los camaleones!...

¡Pensar que durante toda su existencia, la mayoría de los hombres no han sido ni siquiera mujer!... ¿Cómo es posible que no se aburran de sus apetitos, de sus espasmos y que no necesiten experimentar, de vez en cuando, los de las cucarachas... los de las madreselvas?

Aunque me he puesto, muchas veces, un cerebro de imbécil, jamás he comprendido que se pueda vivir, eternamente, con un mismo esqueleto y un mismo sexo.

Cuando la vida es demasiado humana —¡únicamente humana!— el mecanismo de pensar ¿no resulta una enfermedad más larga y más aburrida que cualquier otra?

Yo, al menos, tengo la certidumbre que no hubiera podido soportarla sin esa aptitud de evasión, que me permite trasladarme adonde yo no estoy: ser hormiga, jirafa, poner un huevo, y lo que es más importante aún, encontrarme conmigo mismo en el momento en que me había olvidado, casi completamente, de mi propia existencia.


Oliverio Girondo



Saturday, March 20, 2010

Los miniblackouts

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El procedimiento siempre es el mismo. Me siento en la computadora, abro una página de Internet y ahí me pierdo. Son pequeños blackouts, no deben durar más de 5 o 6 minutos, pero son constantes y creo que llegan a hacerme perder unas sólidas tres horas diarias.

Siempre lo mismo. El primer blackout sucede en la mañana, cuando me siento con una taza de té frente a la computadora, abro una página de Firefox para ojear las noticias y piiiiiii (inserte aqui sonido de flatline). Cuando vuelvo en mí tengo por lo menos 27 pestañas abiertas en el Firefox y el dedo índice a punto de hacer click en "Open in a new tab".

Respiro profundo y reviso minuciosamente qué tanto pasó en mi ausencia, por donde fue mi cuerpo inconsciente abriendo páginas sin parar. Y aunque sí, sin duda todas se ven interesantísimas, también sí, sin duda es poco probable que las llegue a leer todas alguna vez, y por tercera vez sí, por eso no me atrevo a cerrarlas.

No sé por qué siento que si no sé cuáles son los templates de Wordpress más utilizados me estoy perdiendo el know-how para hacer el blog de mi vida, que si no termino de leer el artículo sobre la escuela de fotografía de Dusseldorf no tiene sentido volver a apretar el obturador de la cámara, que si no hago las tarjetitas Moo que me ofrece Etsy gratis para mi tienda jamás voy a volver a hacer otra venta, que si no me bajo el disco que se coló en la red, no veo el video, no leo la noticia, no participo en la encuesta, no edito un libro antes del 30 de marzo, no retwitteo los links divertidos, no monto las fotos, no actualizo mi estatus en facebook, no reviso el programa del Master que me gusta, no averiguo cuando terminan las inscripciones del curso de alemán, no veo el nuevo catálogo de Urban Outfitters, no estoy haciendo las cosas bien.

Así con esa sensación de angustia y sin poder hacer mucho al respecto luego de 6 ó 7 blackouts y 2 ó 3 guindadas del explorador de la computadora, termina el día, luego de haber abierto aproximadamente 278 pestañas, de las que realmente pude leer unas 54, de las que sólo eran importantes unas 20, de las que recuerdo un par.

Creo que soy una internet-open-tab-aholic.

Damn!


Monday, March 15, 2010

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- I'd give you everything I've got for a little peace of mind.




The Beatles.





Aloof

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The irresponsive silence of the land,
The irresponsive sounding of the sea,
Speak both one message of one sense to me:--
Aloof, aloof, we stand aloof, so stand
Thou too aloof, bound with the flawless band
Of inner solitude; we bind not thee;
But who from thy self-chain shall set thee free?
What heart shall touch thy heart? What hand thy hand?
And I am sometimes proud and sometimes meek,
And sometimes I remember days of old
When fellowship seem'd not so far to seek,
And all the world and I seem'd much less cold,
And at the rainbow's foot lay surely gold,
And hope felt strong, and life itself not weak.

--by Christina Rossetti


*Las imágenes y el texto vienen de una galería de Flickr en la que incluyeron una de mis fotos.

Tuesday, March 9, 2010

Oui / Non

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Siempre he creído que cuando la gente dice "todo pasa por una razón" o "lo mejor es lo que pasa" en realidad están diciendo algo así como "qué mala suerte, déjame edulcorar la situación un poquito para que no te pongas demasiado intensa o te larges a llorar porque honestamente no voy pendiente".

Por eso es que cuando algo sale aparentemente mal, para luego de una serie de vueltas, resultar en "lo mejor que pudo haber pasado", me sorprendo gratamente, como si fuera la primera vez que pasa y con la certeza de que nunca va a pasar de nuevo. Debo confesar también que también me gustan tanto las sorpresas que hago lo que sea por propiciarlas. Amo ese mini vértigo que precede a una explosión de felicidad y si necesito mantener las expectativas a raya para conseguirlo pues I'm up for it.
En fin. El sábado perdí un barco, ese mismo día me comí el mejor desayuno del año, mi desayuno preferido, huevos benedictinos, en un sitio hermoso al que siempre había querido ir a desayunar. Descubrí también una ciudad que conocía a una hora a la que nunca la había visto, un sábado en el que no tuviera prisa. Y para cerrar el episodio con un una carita feliz el lunes supe que haber tomado ese barco hubiese sido un error.

Sometimes, some things do happen for a reason... (but hey... you better not get used to it!)


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A manera de Post Data:

Parte fundamental para realizar los huevos benedictinos es saber cómo preparar un huevito poché, acá dejo el link de mi blog de cocina preferido, en caso de que haya algún interesado en replicar el desayuno maravilloso de la foto.


Smitten Kitchen, you make me wanna be a better woman... or at least learn how to cook ;)

Tuesday, March 2, 2010

Nuevos rituales

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En este caso, empezar el año en marzo y el 28 de febrero despedir esos restos de año viejo que no terminaban de desvanecerse.

Limpiar la casa como dicen los chinos, cocinar, hacer las compras y todas las listas "TO DO", un par de resoluciones incluídas, y salir a caminar por el barrio, para cazar rincones que aún me sorprendan y un par de recuerdos que siempre me agarran desprevenida, pero que me gusta de vez en cuando refrescar. Como todos los fines de año.


Ahora sí... ¡vamos 2010!