Thursday, March 26, 2009

Idioteque

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Sólo estando en este concierto me di cuenta de lo importante que ha sido Radiohead para mi. Quince años de mi vida me pasaron por delante, muchos momentos importantes y otros que ni siquiera me propuse recordar; los jardines de la Simón, manejando en alguna cola en Caracas, viajes a la playa, y hasta la tipografía de The Bends cuando repuse el original perdido con un quemadito del pasillo de Ingeniería de la UCV.

Grandes. Si hicieran un concierto todos los meses, iría cada vez.

Everything

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Is in its right place.

Thom en las playas de Río... ¿no es el más cuchi?
Más info acá.

Monday, March 23, 2009

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Buenos Aires In Rainbows.

Can't get this song out of my mind... and that makes me happy.



Sunday, March 22, 2009

Monday, March 16, 2009

Wednesday, March 4, 2009

Llueve

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Yo no sé, mira, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro, qué hastío. Ahora aparece una gotita en lo alto del marco de la ventana; se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae. Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes, mientras le crece la barriga; ya es una gotaza que cuelga majestuosa, y de pronto zup, ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.

Pero las hay que se suicidan y se entregan enseguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran; me parece ver la vibración del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse. Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.


Aplastamiento de las gotas.
Julio Cortázar.

Sunday, March 1, 2009

Estamos locos y estamos en todas partes

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En esta dirección -dijo el Gato, haciendo un gesto con la pata derecha- vive un Sombrerero. Y en esta dirección -e hizo un gesto con la otra pata- vive una Liebre de Marzo. Visita al que quieras: los dos están locos.

- Pero es que a mí no me gusta tratar a gente loca -protestó Alicia.
-Oh, eso no lo puedes evitar -repuso el Gato-. Aquí todos estamos locos. Yo estoy loco. Tú estás loca.
-¿Cómo sabes que yo estoy loca? -preguntó Alicia.
-Tienes que estarlo afirmó el Gato-, o no habrías venido aquí.
Alicia pensó que esto no demostraba nada. Sin embargo, continuó con sus preguntas:
-¿Y cómo sabes que tú estás loco?
-Para empezar -repuso el Gato-, los perros no están locos. ¿De acuerdo?
-Supongo que sí -concedió Alicia.
-Muy bien. Pues en tal caso -siguió su razonamiento el Gato-, ya sabes que los perros gruñen cuando están enfadados, y mueven la cola cuando están contentos. Pues bien, yo gruño cuando estoy contento, y muevo la cola cuando estoy enfadado. Por lo tanto, estoy loco.